divendres, 24 d’abril del 2009

COMO HACER SENDERISMO

TREKKING O SENDERISMO:
El senderismo es un deporte de aventura y resistencia física. Consiste en disfrutar de la nataureza al aire libre en caminatas a través de una ruta pre-establecida por un dia o más. Algo que nunca está de más en este tipo de deporte es una cámara fotográfica y unos prismáticos para una observación mejor del paisaje.
Es importante tener presente las distancias resultantes, y a modo estimativo, podemos calcular una hora por cada 300 metros en subida, 500 en bajada y 3000 en llano.
Nuestro pais y nuestra región cuenta con numerosos cerros y lugares para desarrrollar este deporte. Es característico observar ondulaciones suaves, barrancos, rios, grandes arboledas y bosques.
Visitar pequeños pueblos, estancias, espacios naturales y la zona costera, además de caminos de tierrra y con barro, senderos, vias abandonadas, puentes precarios y así obtener mucha aventura.
EQUIPO SUJERIDO:



MOCHILA:
Es de suponer que en algún sitio haya que llevar las cosas. Por pocas que puedan ser nos hemos de procurar una mochila que siempre sea lo más liviana posible, adecuada a la duración de la ruta, del tamaño más exacto posible para que no nos sobre sitio, ni nos falte y que sea preferiblemente impermeable. Deberá tener medios de ajustarla a la cintura, al pecho e incluso por detrás y no le han de faltar medios de poder sujetar a ella elementos auxiliares para cuando nos cansemos, por ejemplo, de llevarlos en la mano o los queramos tener bién accesibles. Es recomendable que todos los cierres sean de cremallera que eviten la entrada de agua. Pero, sobre todo, que sea lo más ligera posible, tratando de que el peso, con lo que llevamos dentro, no sobrepase nunca la quinta parte del peso de quien la lleva.

BOTAS:
Hoy existen zapatos especiales para hacer senderismo. No debemos olvidar que la caminata será larga y puede haber senderos pedregosos, con barro, rios o esteros, escaledas... Así pués debe ser muy cómodo e impermeable para esas ocasiones en que deseamos tener los pies secos. (Ten presentes que caminar con botas y los pies mojados traeran ampollas a tus pies).

BRÚJULA:
A veces es imprescindible, aprendiendo a usarla, lo que no es nada complicado. Con brújula y mapa no nos perderemos nunca cuando nos metamos y quizás nos despistemos en un bosque, cuando perdamos las marcas de vista o cuando sin querer se nos heche niebla encima (a ciertas alturas esto puede no ser raro). Hay muchos tipos y es dfícil recomendar una. Las hay de pulsera, combinada con reloj, altímetro, etc.

ALGO PARA ESCRIBIR:
Quizás cambiemos datos con algún otro caminante o queramos dejar un mensaje en un refugio o algo así. Llevar un bolígrafo y media docena de hojitas de esas que en casa tenemos en block engomado para las notas del teléfono no nos sobrará. Y no pesan nada.

AGUA:
Aquí es muy importante llevar una buena ración y ojalá saber donde rellenar nuestra botella. No olvidar que depende al lugar donde se vá, es recomendable beber dos o tres litros en un dia.

NAVAJA:
Quizás no la utilicemos nunca pero no viene mal tener a mano esa navaja multiusos que todos conocemos y que nos puede sacar de más de un problemilla.

MINI BOTIQUÍN:

Quizás tampoco lo utilicemos pero en un momento dado aliviará cortaduras accidentales o dolores por caidas.



ROPA ADECUADA:

Es conveniente llevar sombrero para el sol, gorro para el frío, gafas de sol. Se debe tener presente que en algunas zonas la temperatura varía mucho durante el dia con respecto a la noche. No olvidar ropa de lluvia si se vá para más de un dia. Recuerda la teoria de las capas. Por ejemplo en verano una camiseta para que empape el sudor y otra ligera encima que impida quedarnos frios. En invuerno más vale dos prendas finas o medias y un forro polar que una prenda aparentemente gruesa. Hay que ir lo necesariamente abrigados que proceda pero sin perder por ello capacidad de movimiento. Tampoco hay que olvidar guantes, para el frío del invierno o para esas zonas en que nos hemos de ayudar de las manos. Y unos calcetines de repuesto por si nos mojamos los pies.

Como precaución y en casos especiales yo me atrevo a decir que nuestra chaqueta, cazadora, jersey o pantalones deberían ser de un color visible de lejos. Más que nada como método de una posible localización visual.



MAPA:

Antes de hacer nuestra salida es conveniente saber bién por donde vamos a andar y en que entorno vamos a estar y por ello es necesario proveerse de un plano de la zona. No está de más haber trazado la ruta convenientemente con la ayuda de una brújula por si en caso de niebla u otra circunstancia adversa nos vemos obligados a seguir el camino por no ver con claridad la distancia.



BASTÓN:

Son una enorme ayuda al caminar. Incluso puedes usar una rama si no lo quieres compar.



COMIDA:

No siempre todos los caminos o rutas pasan por sitios donde es posible comer o comprar unos bocadillos por lo que deberemos llevar en la mochila lo necesario para comer sobre todo cuando la ruta por su trazado, duración u otro motivo, necesita de la reposición de fuerzas o hay dudas sobre si en un punto determinado nos puedan dar algo de comer o siquiera estará abierto.



IDENTIFICACIÓN:

Por mil motivos en general y ninguno en particular es conveniente llevar nuestra documentación personal en nuestra mochila y si no queremos llevar los originales (que podremos haber dejado en el coche) si conviene llevar una fotocopia y preferiblemente plastificada.



TELÉFONO MÓVIL:

Si tenemos un problema y sabemos que la zona por la que vamos a transcurrir tiene cobertura es una medida de seguridad y tranquilidad llevar nuestro móvil. Siempre llevarlo cargado a tope.



CÁMARA FOTOGRÁFICA Y PRISMÁTICOS:

Quizás visitemos lugares que queramos perpetuar o que nunca más volveremos a ver. O tal vez, veamos flora y fauna fascinante que vale la pena observar i retratar.



SIEMPRE CONTÁRSELO A ALGUIEN:

Es una buena medida de seguridad contarle a alguien donde iremos, cuantos dias y con quienes.

dilluns, 6 d’abril del 2009

Excursión a la Font Roja (5-04-2009)




El carrascal de la Font Roja está situado entre los términos municipales de Ibi y de Alcoi, y es uno de los mejores cuidados de toda la Comunidad Valenciana. Para llegar a el vamos hasta Alcoi desde València y lo cruzamos. Llegamos a una rotonda bién señalizada que nos indica el camino hacia la Font Roja. Después de unos metros, y dejando atrás el Polideportivo Municipal, comenzamos la subida. La carretera está en muy buen estado y nos lleva al aparcamiento donde



podemos dejar el coche. En la zona del aparcamiento hay varios sitios donde poder comer, con mesas y bancos. Al lado está el museo natural, con una balconada muy grande desde donde se divisa una prespectiva inmejorable de Alcoi. Hay, tanbién, una fuente.
Nos disponemos a almorzar, ya que se nos ha hecho un poco tarde, y enseguida enprendemos la marcha.


Volviendo al aparcamiento podemos ver los postes que nos indican las rutas. Hay tres rutas, la roja que nos lleva al barranco del infierno, otra azul más corta y la que nosotros hicimos, la amarilla o ruta del Menejador. Para llegar al principio de la ruta debemos subir unas escaleras. Arriba hay otro merendero. Vemos otros postes indicadores de las tres rutas y a la derecha podemos empezar. Es una cuesta algo pronunciada y nos lleva por un camino en el que se puede percibir la gran belleza del lugar. En poco tiempo empezamos a ver marcas de rutas, pero a nosotros nos interesa la amarilla, que es la más difícil y larga, pero la más bonita. Al poco de comenzar nos encontramos a la derecha la Cova Gelada, que es una pequeña cueva cuya característica principal es que la temperatura es bastante baja. Más adelante nos encontramos con el Plà de la Mina, y un poco más tarde vemos una reconstrucción de una carbonera, que utilizaban antaño para hacer carbón. Unos metros adelante llegamos a la mitad de nuestro camino, el Mas de Tetuan, una vieja construcción con muy buenas vistas y que tiene un libro donde se puede firmar, dejando constancia de nuestro paso por allí. Seguimos disfrutando de la naturaleza en estado puro y nos adentramos ya en la ladera sur del parque, runbo al pico del Menejador, pero antes nos asomamos a una nevera, Cava Coloma. Es una construcción muy interesante donde almacenaban la nieve durante el duro invierno de Alcoi para luego bajarla al pueblo y utilizarla. Seguimos nuestro recorrido y dejamos a nuestra derecha el entradero para subir al pico. Ya de bajada la vegetación hace que el camino se estreche y para llegar al merendero tenemos que bajar una pendiente muy pronunciada en un sendero bastante estrecho.
El bosque nos rodea y nos encontramos , quizás, en la parte de nuestra ruta más espectacular.
Ya en los merenderos la comida nos estaba esperando para poder recuperar fuerzas.


ERMITA DE LA MARE DE DÉU DELS LLIRIS



Desde el año 1653, se han construido sucesivamente tres ermitas en la Font Roja de Alcoi bajo la advocación de la Verge dels lliris y San Felip Neri como copatrón. La primera fue inaugurada el dia 21 de agostode 1663 y reparada los años 1720 y 1740. En 1742, el Arzobispo de València ordenó el cierre de la ermita a a causa del mal estado de conservación.

La primera piedra de la segunda ermita fue colocada el 29 de junio de 1743 y fue bendecida el 20 de julio de 1744. En estas obras se hizo mayor el hostal, siendo el maestro de obras Maure Carbonell. Esta segunda ermita duró hasta el año 1884, acordándose su demolición por el estado ruinoso que presentaba.

El dia 21 de junio de 1886 se colocó la primera piedra de la ermita actual inaugurándose el domingo 14 de junio de 1891. Esta época es cuando se construyó la carretera actual que da acceso a la Font Roja.


Dentro de la ermita se encuentra un conjunto escultórico que representa la Mare de Déu dels Lliris y a Sant Felip Neri, así como una copia en la iglesia de Sant Maure y Sant Francesc. El conjunto original era obra del escultor valenciano Josep Esteve Bonet, por encargo de Antoni Bonaventura Guerau y fue entregado el 28 de abril de 1765. Desgraciadamente ambos conjuntos fueron destruidos durante la guerra civil. Despues de la guerra se realizaron dos nuevas tallas a cargo del escultor valenciano Enrique Galarza Moreno. Durante más de 40 años se ha creido que era obra de un tal José Rabasa. Este personaje era un marchante de arte que pagaba a los artistas y firmaba sus obras. Ambas esculturas fueron restauradas por Juan Rufino Sanjosé en la década de los 90.

dissabte, 4 d’abril del 2009

PARQUE NATURAL DEL CARRASCAL DE LA FONT ROJA





El carrascal de la Font Roja es un parque natural de la provincia de Alacant, en la Comunitat Valenciana.



Pic del Menejador


DATOS BÁSICOS:

Este paraje de 2450 hectáreas que fue declarado parque natural por el Gobierno Valenciano el 13 de abril de 1987, se encuentra en la comarca del l'Alcoià, al norte de la provincia de Alicante.
MUNICIPIOS COMPRENDIDOS:
Alcoi e Ibi.


Cava Coloma y reproducción de una Carbonera



OROGRAFIA:
El parque se encuentra situado en la sierra del Menejador, una de las últimas estribaciones de las cordilleras Béticas y de las más altas de la provincia de Alacant, con una altura máxima de 1352 metros en el pico del mismo nombre.
CLIMA:
El parque presenta un clima mediterráneo con influencias continentales y de alta montaña según la altura. Debido a la orientación noreste-suroeste de la sierra los vientos húmedos de la costa se frenan en la ladera norte de la sierra produciendo un mayor número de precipitaciones en esa ladera. En la cumbre del menejador se pueden encontrar restos de algunos neveros o pozos destinados a conservar la nieve.
FLORA:
Debido a las diferencias climáticas existentes en el parque existen diversos ecosistemas.
En las zonas más frias ey húmedas del parque, (ladera norte) y las zonas situadas a partir de 1250 metros de altura podemos encontrar el bosque caducifolio formado por especies como el quejigo, el fresno, el arce, el tejo o el mostajo. Esta zona del parque es muy importante debido a la escasez de este tipo de bosque en la Comunitat Valenciana.
Como es obvio, una parte muy importante del parque se encuentra cubierto por un bosque de carrasca, en el cual aparecen de manera aislada ejemplares propios del bosque caducifolio junto con un sotobosque formado por la hiedra, la madreselva, la rubia o el durillo en las zonas más húmedas y el cojín de monja, la salvia de Mariola, la aliaga, la pebrella o el tomillo en la más seca.
También es posible encontrar zonas cubiertas por bosques de pino carrasco debido a las repoblaciones realizadas en zonas degradadas anteriormente cubiertas por carrascas.
FAUNA:
La fauna del parque es rica y variada destacando entre los mamíferos, el gato montés, la gineta, la garduña, la comadreja, el tejón o el jabalí. La avifauna está presente con especies como el petirrojo, el águila perdicera, el buho real, el halcón peregrino, el gavilán, el azor, el águila real, el cárabo o el buitre leonado. Esta última especie ha sido introducida recientemente en la zona y aunque no nidifica en este parque sí que se ha reproducido con éxito durante el 2005 en la vecina sierra de Mariola, de tal manera que es fácil observarla aquí.
En la fauna de invertebrados es relevante la presencia de la mariposa Euphydrias desfontanil.
ACCESOS:
La manera más sencilla de acceder al parque es por la carretera cv-794 que parte desde Alcoi, localidad situada a unos 11 kilómetros del parque.

dilluns, 2 de març del 2009

Excursión a Javalambre (1-03-2009)



La sierra de Javalambre es un macizo montañoso de Aragón (España) situado al sur de la provincia de Teruel, dentro de la comarca Gúdar-Javalambre. Constituye una de las elevaciones más importantes del Sistema Ibérico.
El macizo montañoso, donde predominan los materiales de la Era Secundaria, sobre todo calizas y arcillas, se eleva hasta los 2020 metros sobre el nivel del mar, formando una gran cúpula o "domo". Sirve de divisoria a las cuencas del Mijares y Turia. Nacen aquí cuatro ríos: Los ríos de Camarena, Riodeva y Arcos vierten sus aguas al Turia, y el río Albentosa al Mijares.
El nombre de Javalambre procede del árabe Yabal `Amr جبل عمرو, que significa "monte de Amr". Amr es un nombre propio de varón.[1]



CLIMA:
El clima es muy extremado, estando caracterizado por inviernos muy fríos y veranos suaves. Las precipitaciones no son muy abundantes y sí notablemente irregulares, situándose entre los 400 y 600 mm en los valles (dependiendo de la orientación) y los 700 mm en las zonas elevadas.




VEGETACIÓN:
Su vegetación presenta una gran variedad y originalidad. En sus valles y laderas se encuentran pinares albares ( Pinus sylvestris) y negrales (Pinus nigra), sabinares (Juniperus thurifera), rebollares (Quercus faginea) y encinares (Quercus rotundifolia). En las zonas más elevadas predomina la sabina rastrera o chaparra (Juniperus sabina), cuyas matas redondeadas forman un paisaje único que recuerda una "piel de pantera". Aquí se encuentran notables endemismos botánicos, como Oxytropis jabalambrensis y Sideritis jabalambrensis, además de otras muchas especies raras y de gran valor biogeográfico.

FAUNA:
De su riqueza faunística pueden destacarse mamíferos como el jabalí, zorro, corzo, liebre y conejo, muchas rapaces diurnas y nocturnas, perdiz, codorniz, pájaros forestales y gran variedad de reptiles, anfibios e insectos.
La Sierra de Javalambre posee unos notables valores naturales y paisajísticos que, desgraciadamente, no gozan todavía de una adecuada protección, pese a estar incluida en la red europea Natura 2000 y ser Lugar de Interés Comunitario (LIC).
POBLACIÓN:
La densidad de población de Javalambre es muy baja, no sólo debido a la dureza del clima y las condiciones orográficas, sino también a la intensa emigración que se produjo durante el siglo XX. Está concentrada en pequeños pueblos Torrijas, Arcos de las Salinas, Camarena de la Sierra, La Puebla de Valverde, Sarrión, Albentosa, Abejuela y Manzanera, con una población total de 2875 habitantes (2005).


ECONOMIA:
Las actividades económicas tradicionales (agricultura, ganadería y explotación forestal) están perdiendo importancia frente al turismo y otras relacionadas con él, como la construcción. Hay dos balnearios de aguas medicinales (Manzanera y Camarena de la Sierra). Existen algunos establecimientos industriales en Sarrión (única población con más de 1000 habitantes), La Puebla de Valverde y Manzanera. También se pueden encontrar varias empresas dedicadas al sector del jamón cuyos secaderos y fábricas están localizados en Albentosa. Los habitantes de la zona, para acabar con la despoblación y el envejecimiento, reclaman más inversiones públicas en educación, sanidad y comunicaciones, así como apoyo a todas las actividades económicas que puedan favorecer el desarrollo comarcal.
En lo alto de la Sierra existe una estación de esquí llamada Javalambre (perteneciente al grupo Aramón). Inaugurada en 1996, es una de las más modernas de España y actualmente dispone de 6 kilómetros esquiables, repartidos en 8 pistas y 7 remontes.



La estación de esquí de Javalambre es ideal para aquellas personas que están aun aprendiendo y para aquellas que les gusta esquiar tranquilos.
Sus pistas son anchas y muy largas, y en su mayoría, azules (fáciles). Además, no suele haber tanta gente como en Valdelinares, lo que nos permite esquiar sin agobios y sin hacer prácticamente ninguna cola.
También cuenta con escuela de esquí, donde podemos tomar parte de clases con monitores que nos ayuden a aprender o a mejorar nuestra técnica de esquí.
Sus instaciones cuentan con 2 telesillas, 4 telesquís y 1 cinta. También alquilan material de esquí en la propia estación.
Las pistas con las que cuenta son las siguientes:

Nombre:
Debutantes I Verde (muy fácil) 15 m 0,5 km
Debutantes II Verde (muy fácil) 15 m 0,5 km

Barranco Verde (muy fácil) 20 m 0,5 km

Sabina Azul (fácil) 50 m 1 km

Ventisquero I Azul (fácil) 109,5 m 1 km
Ventisquero II Azul (fácil) 110 m 0,8 km
Portillo Azul (fácil) 15 m 0,7 km

Vuelta a casa Azul (fácil) 60 m 0,5 km

Lapiaz Roja (difícil) 182 m 1,5 km

La web de la estación es http://www.javalambre.com/
La web de la escuela de esquí de Javalambre es http://www.escuelaesquijavalambre.com/

diumenge, 1 de març del 2009

COMER BIEN CUANDO SE SUBE UN MONTE

Una salida al monte conlleva un gasto energético considerable, por lo que una buena alimentación es clave para obtener la energía necesaria y poder disfrutar de la jornada

La elección de los alimentos que uno va a meter en la mochila antes de comenzar la jornada de montaña prevista para todo un día es de vital importancia. No hay que tener en cuenta sólo la composición nutritiva de los alimentos, también su peso y su volumen, ya que hay que cargar con ellos buena parte de la excursión, que puede durar varias horas.

Cómo se puede obtener la energía necesaria.
Para aprovechar al máximo la jornada lo más frecuente es levantarse temprano y así aprovechar las primeras horas del amanecer, cuando el sol no calienta tanto y el ambiente es fresco y agradable. Con el fin de evitar la pájara o la sensación de desvanecimiento en las primeras horas, es fundamental planificar un desayuno consistente, compuesto por alimentos ricos en distintos nutrientes, si bien es aconsejable que primen los hidratos de carbono, los nutrientes que aportan la energía rápida necesaria para el esfuerzo físico que se va a realizar. Estos nutrientes abundan en alimentos como el pan, los cereales, las galletas... que pueden acompañarse de mermelada, dulce de membrillo, frutos secos, mantequilla o margarina, jamón, fiambres, queso... Estos últimos, enriquecen la dieta en lípidos y proteínas fundamentalmente. Un buen modo de completar el desayuno sería incluir algún lácteo (leche, yogur...) y no olvidar tomar una ración de fruta entera o en zumo que aporta vitaminas y minerales, esenciales para metabolizar los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas y obtener energía a partir de ellos.
La hora del almuerzo.
A media mañana y después de varias horas de ejercicio, es conveniente y necesario para el organismo darle un tentempié, para que las fuerzas no flaqueen. Lo más adecuado sería combinar alimentos ricos en hidratos de carbono simples, que aportan energía en el momento, con alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, con el fin recuperar en parte las reservas de glucógeno utilizadas, que serán necesarias para terminar la jornada. Además, los alimentos conviene que sean fáciles de comer y de digerir. Son apropiados los alimentos sólidos como por ejemplo galletas, pan acompañado de algo dulce (chocolate, mermelada...), barritas energéticas, mezcla de fruta fresca, desecada (uvas, ciruelas o higos pasos, orejones...) y frutos secos (almendras, avellanas, pistachos...). Un almuerzo de estas características podría estar compuesto por un bocadillo variado, que no resulte muy graso (jamón, queso, tortilla de patata -hidratos de carbono del pan y la patata-), un puñado de frutos secos y una fruta o un zumo de fruta, y todo ello, mejor acompañado de varios sorbos de agua. El agua, los zumos y las bebidas energéticas constituyen una buena opción, ya que además de aportar energía, hidratan, algo fundamental en estos casos.
Es bastante frecuente que la ingesta de la media mañana se retrase para tomar un almuerzo más consistente, que haga las veces de comida, ya que a mucha gente le resulta difícil separar el concepto de "excursión por el monte" con almuerzos a base de embutidos (chorizo, longaniza, salchichón, mortadela...), queso o panceta, etc. Incluso hay quien se lleva el vino y la cerveza. En el momento, esta comida puede resultar muy placentera y gratificante, una recompensa al esfuerzo realizado, pero si todavía quedan horas para terminar la jornada, uno se puede sentir muy incómodo durante el camino de vuelta, ya que los alimentos grasos retrasan la digestión, y gran parte de la sangre del organismo se centra digerirlos y no llega con tanta eficacia a músculos y pulmones. Los trastornos digestivos que uno puede sufrir en las horas venideras, como náuseas, vómitos, dolor de cabeza, pesadez de estómago e incluso diarrea, pueden deberse a la copiosa comida, y no tanto al esfuerzo de la actividad.
Recuperar las fuerzas.
Si la excursión no se ha alargado en exceso, por lo general, la vuelta a casa tiene lugar a media tarde. Es en este momento cuando el cuerpo necesita reponer toda la energía consumida a lo largo del día, mediante una merienda-cena que ayude al organismo a recuperar sus reservas de glucógeno y a rehidratarse en condiciones. En el invierno, las sopas y los caldos son una opción muy acertada ya que ayudan a entrar en calor y contribuyen a la hidratación. Y en las jornadas veraniegas, se puede comenzar por un gazpacho o por cremas, sopas o batidos de hortalizas frías. No pueden faltar en esta comida los alimentos que contengan hidratos de carbono como pan, pasta, arroz o patatas, combinando el menú con alimentos proteicos como carne, pescado o huevos. Si el ejercicio no ha sido excesivamente duro, una buena opción sería preparar una ensalada completa mezclada con pasta, arroz y patata, además de queso, atún, huevo duro, jamón, pechuga de pollo...
Tomar abundantes líquidos.
El ejercicio físico conlleva una pérdida de líquidos importante. Durante una excursión por la montaña puede que no se encuentre una fuente de agua en todo el recorrido. Por ello, es fundamental llevar líquido suficiente (unos 2 litros por persona) para poder beber con frecuencia. Uno puede comprobar su estado de hidratación: si orina poco y las micciones son escasas y de color oscuro, significa que se está deshidratando. Si por el contrario, la orina es abundante y clara, la hidratación está asegurada. Las opciones para beber líquidos son diversas: agua, zumos de frutas diluidos en agua, e incluso si se desea, algún tipo de bebida energética o isotónica. Estas últimas, además de líquidos reponen las sales minerales perdidas por el sudor. Una bebida de estas características se puede preparar en casa de un modo rápido y simple y a un módico precio: por cada litro de agua, se añade el zumo de dos o tres naranjas y un limón, un gramo de sal, una pizca de bicarbonato y dos cucharadas soperas de azúcar.
En general, la alimentación durante un día de montaña puede ser muy variada, y el tipo de alimentos y la cantidad dependerá del esfuerzo a realizar, así como de la duración de la excursión y de los gustos individuales. Si bien, no hay que olvidar que el gasto energético es relevante, por lo que la alimentación, la hidratación y la condición física van a jugar un papel importante, incluso cuando la excursión sea de una intensidad ligera, tanto para superar el esfuerzo sin problemas, como para lograr una mejor recuperación.

LA COMARCA DE GÚDAR-JAVALAMBRE






Las sierras de Gúdar y Javalambre se extienden por el extremo sudoriental de Aragón, de modo que quien recorre estas tierras del suroeste de la provincia de Teruel, tiene como transfondo la imagen de estos dos macizos montañosos próximos y enlazados por el altiplano que ocupa la cabecera del Río Mijares.La Comarca de Gúdar-Javalambre es la más meridional de Aragón y ocupa la porción sudeste de la provincia de Teruel, limitando directamente con la Comunidad Valenciana, con la que, a lo largo de toda la historia, ha mantenido estrechas relaciones. Con una extensión de 2.351 km2, incluye 24 términos municipales, habitados en el año 2001 por 7.778 personas.Se trata de una comarca eminentemente montañosa y en ella se localizan las cotas más altas de la provincia de Teruel, los picos de Javalambre y Peñarroya, que superan ligeramente los 2.000 m.Desde el punto de vista hidrográfico, nuestra comarca vierte sus aguas hacia el Mediterraneo, bien directamente, o a través del Ebro.El clima de la comarca se encuentra fuertemente condicionado por factores de tipo geográfico: situación concreta, altitud y disposición compacta del relieve que aísla de las influencias directas mediterráneas, a pesar de la proximidad del mar. Las precipitaciones son escasas, sobre todo en las vertientes occidentales y depresiones internas.La actual comarca Gúdar-Javalambre conserva restos de su pasado más remoto como se puede ver en el yacimiento paleontológico Rocha de la Noguera en la Puebla de Valverde y la llamada Región Ambirina de Rubielos de Mora.Ya desde el Paleolítico encontramos huellas fehacientes de la presencia humana. Así por ejemplo, en cuanto a huellas neolíticas hay restos de tallers de sílex en Formiche Bajo, y Mora de Rubielos. Se trata de pequeños grupos humanos habitantes de cabañas y abrigos rocosos con carácter provisional.En el término de Abejuela se han hallado puntas de lanza y flechas o pinturas de caza en el barranco de Valtuerta, y también en el barranco Gilbert, en Mosqueruela.De la Edad de Bronce destacan los yacimientos de Albentosa, Alcalá de la Selva, Formiche Alto y Bajo, Manzanera, Mosqueruela y Olba; y de la Primera Edad de Hierro en la Rambla de las Truchas, en Osicerda, de Mosqueruela.Los vestigios de la cultura ibérica encontrados en Mosqueruela están relacionados con la trasumancia. Otros asentamientos se establecieron en Albentosa, en Arcos de las Salinas, encontramos restos de cerámica en Manzanera, el yacimiento de los Castillejos en la Puebla de Valverde, Mas Royo en Puertomingalvo, un yacimiento en el cabezo del Rul en Rubielos de Mora y restos de Sarrión.De la presencia de la cultura romana quedan diversos restos en Arcos de las Salinas, Formiche Alto y Rubielos de Mora. Algunos tramos de calzada romana en Albentosa o La Puebla de Valverde, vestigios en Manzanera, la lápida romana dedicada a Hércules de la misma población, en la que se conserva un conjunto urbano de retícula semirregular a los restos de un yacimiento de época imperial en Sarrión.El paso de los musulmanes hasta la conquista cristiana de la zona a finales del siglo XII, dejó la toponimia que ha dado raíces árabes a algunos de estos pueblos (Gúdar, suelo duro y pedregoso). Los restos materiales conservados responden, fundamentalmente a castillos, torreones y fortificaciones, reaprovechados después de los cristianos, en un territorio que ya lo era de frontera para el poder islámico de España. Además del castillo musulmán de Alcalá de la Selva (Alcalá deriva del árabe castillo).La ocupación cristiana de la actual comarca y su posterior repoblación una operación de larga duración desde la fundación de la villa de Teruel por Alfonso II de Aragón, hasta la conquista de Valencia por Jaime I en 1238.A lo largo del siglo XIII surgen una serie de aldeas estabilizadas a partir de la ocupación cristiana del reino musulmán de Valencia y, con ello, del alejamiento del peligro que dicho reino había representado hasta entonces. Aldeas que se repartieron indistintamente entre la dependencia real y la señoria, hasta constituirse a finales de dicho siglo como una Comunidad de Aldeas.Así pues, la configuración territorial y la dependencia jurídica en el pasado de la comarca, fue diferente en cada caso. Debido a las características defensivas de la zona, hubo, por ejemplo presencia de Órdenes Militares.Del rico pasado medieval cristiano, sin el cual no se puede entender ni explicar la evolución histórica y humana de los pueblos de nuestra Comarca, se han conservado muchos restos materiales visibles hoy día que enriquecen nuestro patrimonio. De los conjuntos amurallados de la zona, quedan restos de murallas, castillos, portales de acceso y torreones. Incluso en algunos lugares se conserva el trazado medieval y la topografía del recinto original.